Stock real - despachamos rápidamente // 20%OFF ef/transf | 3 cuotas sin interés // Envío gratis compras +$100.000
Hola, soy Sofía. Tengo 29 años, soy casi farmacéutica y, desde 2019, Bulgaria es muchísimo más que un emprendimiento: es mi pasión, mi trabajo y una parte enorme de mi vida.
Pero para contarte cómo llegamos hasta acá, tenemos que volver un poquito atrás.
Siempre fui emprendedora. Desde chica me encantaba atender gente y estar metida en los negocios de mi familia. A los 6 años ya ayudaba en la farmacia de mi mamá y ser cajera en el minimercado de mi papá era, literalmente, mi trabajo soñado.
En junio de 2019 estaba obsesionada con Instagram y un día pensé: “Che… ¿y si le saco provecho?”
Así nació Bulgaria.
El nombre salió casi sin pensarlo: “La capital de Bulgaria es Sofia”. Listo. Ese iba a ser.
Armé mi primer logo en Canva, abrí Instagram y empecé a seguir gente.
El siguiente problema era bastante importante: ¿Qué vendo?
Días antes había estado buscando ruanas y no encontraba. Ahí apareció, sin saberlo, la primera oportunidad.
Hice mi primer pedido por Instagram: 10 ruanas a $2.700.
Tenía miedo de todo. Que no llegaran, que fueran feas, que nadie las quisiera, que hubiera sido una pésima idea.
Después de 10 días llegaron.
Convencí a mi hermanito de 12 años para que me sacara fotos posando —yo me creía Pampita, obviamente— y las subí ese mismo día.
Duraron menos de 30 minutos.
Y pensé: “Fua… voy a tener que pedir 20.”
Las 20 también se vendieron.
Y después otras.
Y otras.
Hasta que terminó el invierno.
Después de las ruanas me metí en la marroquinería porque soy fanática de las carteras.
Reinvertí absolutamente todo lo que había ganado.
Y me estafaron.
Fue una mezcla de impotencia, enojo y tristeza. Pensé seriamente en dejar todo. Total, para mí todavía era un hobby.
Por suerte, no lo hice.
Aprendí.
Aprendí a mirar los perfiles, los comentarios, los seguidores, las fotos en las que etiquetaban a otras personas, los testimonios, las historias destacadas…
Aprendí que emprender también significa equivocarse, levantarse y seguir.
Y así llegué a las bikinis y la lencería.
Primero vendía por encargo.
Hoy tenemos más de 3.000 productos en stock.
En 2020 me di cuenta de que Bulgaria ya no era simplemente algo que hacía en mis ratos libres.
Era mi trabajo.
Y, gracias a Dios, hoy podemos vivir de esto.
Lo que empezó con 10 ruanas terminó convirtiéndose en nuestro mayor sustento.
Pasamos por showrooms, ferias, y muchísimas etapas distintas. Incluso empezamos a vender al por mayor, algo que me hace especialmente feliz porque hoy puedo ayudar a otras emprendedoras a empezar sus propios negocios.
A mis mayoristas siempre les digo: “Vamos, reinis. A emprender”💅🏻
Uno de los golpes más grandes fue perder nuestra cuenta de Instagram, que ya tenía más de 15.000 seguidores.
Dolió muchísimo. Y, para ser sincera, todavía duele.
Era mucho trabajo, años de contenido, clientas, comunidad y recuerdos que desaparecieron de un día para el otro.
Pero Bulgaria ya me había enseñado algo: no bajar los brazos.
Volvimos a empezar.
Porque si algo aprendí en estos años es que se puede perder una cuenta, una venta, un proveedor o tener un día horrible.
Pero mientras tengas ganas de seguir, siempre podés volver a construir.
Bulgaria nació en Villa Mercedes, San Luis, y hoy seguimos creciendo desde Villa Mercedes y San Luis Capital.
Somos un equipo de tres: Mara, Nacho —mi marido— y yo.
Y sí…si alguna vez nos escribiste, probablemente hayas hablado conmigo😂
Seguimos siendo una tienda 100% online, con ferias presenciales ocasionales en Villa Mercedes.
Y después de 6 años, estos son algunos números que todavía me cuesta creer:
+7.000 clientas
+5.000 pedidos
+3.000 productos en stock
19 provincias alcanzadas
Desde San Luis hasta Santa Fe, Buenos Aires, Neuquén, Río Negro, La Pampa, La Rioja, Catamarca, Tucumán, Salta, Formosa, Misiones, Córdoba, San Juan, Chubut, Mendoza, Corrientes y Santiago del Estero.
Nos quedan poquitas provincias para recorrer todo el país.
Y lo más loco es que en 2019 jamás me hubiera imaginado tener una página web, hacer envíos a casi toda Argentina o ver cómo una clienta de otra provincia recibe un pedido de Bulgaria.
Cada año creo que ya tenemos suficiente stock.
Y cada año rompemos el récord de ventas de bikinis.
Así que cada año tengo que stockearme todavía más😂
Mis pirañas nunca tienen suficiente.
Y la verdad es que me encanta.
Porque significa que seguimos creciendo.
Para mí, Bulgaria significa esfuerzo.
Significa trabajo.
Significa esperanza.
Significa amor.
Y, sobre todo, significa no bajar los brazos.
Bulgaria nació de algo muy chiquito y tuvo momentos en los que las cosas no fueron fáciles. Pero siempre encontramos la manera de salir a flote.
Y hay algo que quiero que Bulgaria transmita siempre:
Quiero que todas las mujeres puedan sentirse lindas, cómodas y seguras siendo exactamente quienes son.
No importa tu talle, tu cuerpo, tu edad ni cómo te veas.
Quiero que te mires al espejo y digas: “Esta soy yo. Y me encanta.”
Si alguna vez una bikini de Bulgaria te ayudó a sentirte un poquito más segura, más linda o más vos, entonces todo este esfuerzo valió la pena.
Ser casi farmacéutica es otra parte enorme de quién soy.
No fue fácil estudiar y trabajar al mismo tiempo. Requirió muchísimo esfuerzo, disciplina y organización.
Y aunque el día de mañana tenga mi título de farmacéutica, tengo algo muy claro: quiero seguir con Bulgaria.
Quiero seguir trabajando, creando, creciendo y viendo cómo mis reinis reciben sus tangazos en cualquier parte del país😂
Porque Bulgaria ya no es un hobby.
Bulgaria es mi marca.
Mi trabajo.
Mi pasión.
Y una parte de la vida que elegí construir.
Hace unos años soñaba con tener una marca propia.
Hoy me doy cuenta de que, sin darme cuenta, Bulgaria se convirtió en esa marca.
Ahora sueño con seguir construyendo nuestra comunidad, volver a recuperar todo lo que perdimos y hacerla cada vez más grande.
Y si vamos a soñar en grande…
¿Por qué no llevar Bulgaria a otros países?🌎
Algún día quiero ver pedidos de Bulgaria viajando fuera de Argentina.
Pero por ahora, seguimos acá.
Trabajando.
Aprendiendo.
Stockeando cada vez más.
Y construyendo esto junto a ustedes.
Si pudiera volver a ese momento en el que estabas por hacer tu primer pedido de 10 ruanas, te diría: LOCA, ANIMATEEEE. La vas a romper toda.
Fue una de las mejores decisiones que tomaste. Van a venir momentos MUY buenos. Y también momentos MUY malos.
Vas a ser tu propia esclava, pero también tu propia jefa😂
Vas a trabajar muchísimo. Vas a equivocarte. Vas a llorar. Vas a volver a empezar.
Pero también vas a conocer personas increíbles, vas a construir algo completamente tuyo y vas a poder viajar muchísimo, que sabemos que eso te apasiona✈️
Así que disfrutá el camino. Porque seis años después, esa decisión que parecía tan chiquita… terminó cambiándote la vida.
Y esto recién empieza.
Gracias por ser parte de Bulgaria💜
Sofi